¿Qué pasa con las personas que se cruzan en nuestro andar?
Caminamos por las calles de una misma ciudad y observamos muchas caras (algunas conocidas, otras nuevas). ¿Nos vamos a volver a cruzar con esas personas? ¿O sólo son simples maniquíes que están ahí para completar un espacio vacío?
Las personas especiales no son pocas, aunque a veces parezca que no están. Simplemente están bien esparcidas por el mundo, ¡escondidas! Esperando por su actuar. A algunas de ellas nunca las vamos a conocer, otras esperan por llegar al mundo, una pequeña cantidad se encuentra presente en nuestra vida y las demás sólo son parte de nuestro pasado (y de nuestros más preciados recuerdos).
No te preocupes, siempre hay una persona esperando para encandilarnos con su brillar.
Son nuestras personas
poco convencionales.
Son nuestras personas
especiales.
Y si alguna de todas esas caras que observamos a lo largo de nuestros días no se hace presente en otra ocasión de nuestra vida... Entonces, esa persona no era la especialmente indicada para participar de ella.
Porque al fin y al cabo, si encontraste una vez a esa persona especial, la vas a observar ahí una vez más.
Solamente nos queda pensar cuán especiales somos en la vida de los demás.
Quizás nunca sepamos el grado en cantidad, pero si estamos ahí es porque brillamos más que nunca...


