Pero el mar también tambalea, se lleva miles de cuerpos que se resisten a quedarse ahí -por lo menos en vida. A veces se ve enojado y arrasa con ciudades enteras, destruye cosas.
Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Cómo puede ser que algo tan lindo en varias ocasiones haga tan mal? ¿Cómo algo que da vida también la quita? ¿Acaso los humanos estamos desquiciados, que amamos a lo que en algún momento nos liquida y nos produce terror?
Curioso acertijo, ¿no?
Traslademos este ejemplo a otras cosas en la vida real, ¿no pasa lo mismo en otras situaciones, con otras cosas?
Y sí, a veces somos un poco autodestructivos.
