lunes, 20 de febrero de 2012

The -fucking- past.




    Me subí a un barco fantasma,
    Que me mostró todo lo que antes había visto.
    Aparecieron ante mi vista todas las cosas que una vez desaparecieron,
    Todas las personas que un día decidieron irse,
    Y los escombros de esos momentos que había olvidado porque eran tan destructivos.

    Y estuve caminando por aquel barco,
    Que era un museo de mi vida pasada...
    Muchas reliquias intentaron atormentarme,
    Pero me lancé al mar...

    Ahí vi todos los momentos que me hacen sonreír,
    Las personas que aparecen todos los días sólo para regalarme un abrazo,
    Y esas cosas que son esenciales para el día a día.
    Bajo el agua me alejé de ese barco,
    Llegué a la costa: estaba feliz.




No necesito de las cosas pasadas,
Me gusta el cielo tal cual es hoy.
Y sonreír por lo más mínimo.
    Estar a tu lado en este momento que se volvió mágico no tiene comparación alguna.
    Ninguna de todas las cosas con las que me crucé en alguna instancia de mi vida fue tan perfecta,  
    Como verte horas llenas de sensaciones regaladas, que comenzaron a crecer...
    Veo tu espíritu, tan puro como la libertad,  
    Y me pierdo en el universo de tus ojos...















Desearía poder tenerte por siempre,
    Que seas la excepcion de mis más oscuros pensamientos.
    Porque me atrapaste en tu corazón...

jueves, 16 de febrero de 2012

Dialogando (un ratito) con mi mente.

    - ¿Te acordás de ese día en el que sentiste las cosas como nunca antes?
    Me preguntó mi mente, en un intento por aclarar mis cosas y devolverme ese pedazo de mí que estaban robando aquellos buitres.
    - Sí, ¡cómo olvidarlo!
    Y me apagué.
    - Fue hermoso...
    Sentí esa felicidad extraña de aquella vez e inmediatamente un nudo en la garganta.
    - Fue hermoso porque lo necesitaba. ¿Cómo lo podría olvidar? El día en que el sol dejó de brillar y la niebla me invadió... Ese tiempo en el que todo lo que veía no eran más que ruinas, humo... Y yo estaba ahí escarbando entre los escombros, buscando un poco de felicidad. 
    - ¿Y la superación?
    - Pensar en eso fue lo más triste, me transformé en un ser gris automáticamente... sin saber lo que quería, como todos los demás.
    Y mi corazón se llenó de amargura.











    Hay cosas que cuando las movés duelen. Son como vidrios rotos que no terminaron de ser absorbidos y que si las agarrás, cortan.