Estamos perdidos, sin brújula y sin destino.
Y los días se esfuman.
Y los calendarios se agotan.
Y los muertos se amontonan.
Divididos, incompletos, manchados. Somos símbolos. Somos agujeros. Somos tierra y precipicios. Y nuestro lenguaje forma puentes que conectan el abismo y la superficie.
Estamos inmersos en arena, árboles, estrellas y planetas.