jueves, 5 de diciembre de 2013

Aeropuertos.

Mi vida es un aeropuerto.
Van y vienen los aviones. Van y vienen las personas. Van y vienen los minutos.
Mi vida es una sucesión de temporadas superpuestas, sin fin. Siempre espero. Siempre te espero.
Mi vida es como una ventana por la que mis ojos te ven aparecer, cada temporada.
Y entonces puedo empezar a sentirte con mis agujeros. Empiezo por mis pupilas, después con los poros de mi piel al abrazarte y por último por ese agujero que no se ve, que siempre está vacío pero a veces siente menos las ausencias.







 








Y te vas.
Y las pupilas se dilatan y se empapan.
Y los poros se enfrían.
Y mis abismos se abren y me tragan, me mastican y me escupen.
Y se desdibujan los minutos que pasé esperándote, 
Y se dibuja otra temporada sobre la anterior.