lunes, 2 de diciembre de 2013

Interpretaciones fugaces.

En Alicia en el país de las maravillas, Alicia dice que los libros sin dibujos son aburridos. 
Yo me pregunto, ¿Cómo un libro bañado de palabras podría resultar aburrido? Con todas esas cascadas de letras impresas que forman representaciones ilimitadas de fantasía, se dibuja toda una gama de formas, siluetas y movimientos en mi cabeza; y allí pinto los paisajes más bonitos. ¿Cómo es posible concebir que ese mundo de representaciones subjetivas, que es un libro, no sea entretenido? Para mí es más maravilloso que el país por donde caminó perdida esa tal Alicia.