lunes, 27 de diciembre de 2010

Nuevo año: Mirar el mundo desde otra perspectiva...

    Muchas veces pensé e imaginé sobre el hecho de poseer una cantidad considerable de distintos tipos de gafas. Pero no cualquier tipo de gafas (sino habría sido otro de esos pensamientos convencionales, tales como "hoy tengo que levantarme y caminar hacia el supermercados"). Me refiero a gafas mágicas, encantadas. Poder ponernos miles de ellas y ver el mundo de distintas formas repentinamente. ¿Qué tal sería? "Hoy me siento triste, voy a ponerme las gafas de la felicidad y observar miles de sonrisas :)". Y todos andaríamos por el mundo con gafas de distintos colores, observando distintas realidades. Está bien que el mundo tendría muchas complicaciones de acuerdo a la esencia de su realidad y las extrañas visiones de cada ser humano. Pero es sólo parte de mi imaginación, ¿Qué importa la realidad ahí?.
    Estaba pensando en que se acerca el 2011, y al recordar esos absurdos pensamientos (considerados "absurdos" por la realidad racional en sí), se me ocurrió ponerme un par de gafas. Observar, repentinamente, el mundo de otra forma. ¡Magia! ¡Luces! ¡Diversión!
    Pero... ¿Por qué mirar a través de un vidrio? ¿Dónde está la fuerza de voluntad de mi espíritu, de mi motor?
    Sí, hay algo horrible en ese lugarcito de mi imaginación repleto de personas con gafas de distintas visiones:  nunca más podríamos mirarnos a los ojos. ¡A través de los ojos podemos observar el alma pura de las otras personas! ¿Y qué hago sin tus ojos?
    Así es como decidí dejar ese pequeño mundo en mi imaginación. Y sólo habita esos extravagantes lugares.


-No me voy a poner otras gafas-
¡No quiero observar el mundo a través de vidrios empañados!

    Y divagando por mis pensamientos es como  conseguí llegar a mi decisión final (que aún sigue siendo flexible): voy a observar el mundo desde otra perspectiva, pero mi esencia no va a desaparecer. Observar el mundo con mis propios ojos. Implica más esfuerzo, mi propio esfuerzo. ¡Eso es lo que quiero! Llegar a obtener las cosas a través de mí misma: mis triunfos, mis batallas, mis pérdidas, mis errores, mis aprendizajes, mis decisiones. Todos míos.


Quiero ser un pedazo de porcelana flotando en tu mar.