Como el sol escondiéndose sin ningún apuro,
Como los corazones latiendo casi impulsivamente...
Así marchaba todo, al ritmo de la nada,
Todo fue casi un imprevisto, sólo el recuerdo de lo escrito
¿Cuál fue la sensación momentánea?
Ningún sentimiento.
Sólo una imagen de esa barca, de ese viaje repleto de monotonía,
Pestilente en su esencia y el frío que quema...
Llegando a la costa, apareciste vos.
¡Cuánto sol! ¡Cuánta emoción!


Y te encargaste de llenar la caja de recuerdos...
