Resulta que somos conocidos de toda nuestra vida. Tenemos muchas historias que contar, algunas palabras que queremos reservar y sombras que nos persiguen de las cuales no queremos hablar.
Empezamos con nuestros gustos, sí, esta persona soy yo, la que está frente a vos. Entonces nuestro locutor toma nota con su mirada sobre quiénes somos. Algunos dirán la verdad, otros no. Pero este no es el tema en el cual me quiero centrar.
No importa si la otra persona siente seguridad o no sobre lo que le estamos diciendo. Nosotros estamos completamente seguros de que nos conocemos y estamos diciendo la verdad o de que realmente algunas cosas no son tan increíbles o trágicas como las presentamos.
¿De dónde surge esa auto-convicción? Y ahora es el momento en el que me dirijo a lo que realmente quiero plantear. ¿Cómo sabemos que preferimos el helado de chocolate al de frutilla? ¿Que detestamos completamente las mentiras? ¿Que nos encanta correr cuando bajamos las escaleras? ¿Que le tenemos terror a la oscuridad, o a las alturas?
Miles de respuestas surgen a preguntas sobre nuestros gustos actuales, y casi todas se basan en experiencias propias... Porque tuve que probar el helado de frutilla y de chocolate alguna vez para saber que prefiero el sabor chocolate. Tuve que subirme a un lugar muy alto y sentir terror y ansiedad por el acto que estaba realizando. Alguien alguna vez me mintió, y no me gustó en lo absoluto sentirme engañado... Y así, diferentes frases en base a experiencias propias aparecen... ¡Por eso estamos seguros de lo que decimos!
Pero, ¿Nos conocemos realmente? Otra cuestión. No probamos todas las experiencias existentes ofrecidas en diferentes gamas, tonos, categorías, etc.
Nos conocemos a nosotros mismos a través de todas las experiencias que vivimos y no nos conocemos en el grado de todas las que nos falta vivir. Quizás nunca nos conozcamos completamente, pero nos convence la forma en que estamos en este momento. Por eso hay que estar preparados para experimentar, viviendo lo que somos hoy y sonriendo por lo que vamos a seguir siendo mañana.
Se trata de ser, conocer, vivir, explorar, aprender, imaginar y dejar en los demás un poquito de lo que somos.
