domingo, 21 de octubre de 2012

Un poco de lo que es hoy...

Tengo el autoestima por el subsuelo... y tenerlo en ese lugar me dan ganas de tirar todo lo que construí por la borda. Vaciar el barco. Quedarme sola...
A veces pienso que si me libero de todas esas cosas que me presionan, de todas esas cosas por las que actúo mal (claro, porque si no estuvieran ahí, quizás no habría cometido esos malos actos que les incumben) voy a sentirme mejor... LIBRE. Y esos  pensamientos no son compatibles con mis ideologías. Pero, cuando te estás ahogando, ¿te vas a fijar si el color del salvavidas que te lanzan es el que te gusta? La desesperación me hace actuar de la manera más ilógica (y últimamente me está trayendo bastantes problemas...).
¿Qué es lo que debería hacer en un lugar en el que me siento encadenada? ¿Huir? ¿Esperar a que yo misma -o alguien- me rescate?


Quizás debería tirar el ancla y detenerme un rato a pensar... Desaparecer, reinventarme.