Hay una pregunta que siempre me hice cuando era chiquita... y que aún sigo sin comprender: ¿Por qué cuando querés a alguien con todo tu corazón -y la otra persona siente lo mismo- pasan cosas malas como discusiones, abandonos, retiradas, llantos, gritos?
Desde el momento que me hice esa pregunta todo sigue igual, claro, excepto porque ahora formo parte de esa inentendible duda.