Pienso que las ausencias son extrañas conocidas.
La ausencia vive dentro nuestro, en lugares recónditos del alma en los que accedió en aquel festín de bienvenida al mundo exterior.
Nacemos y nos perforan el alma.
Y la ausencia está ahí, en un rincón oscuro, sin hacerse notar. Y de pronto surgen acontecimientos que nos absorben y nos abisman, recordándonos con una especie de ardor que vivimos en la ausencia, que esta es parte de nuestra esencia.
Y cuando desaparece se lleva a nuestro cuerpo y a nuestra cordura. Nos hace desaparecer con ella.
Human hearts
sábado, 29 de marzo de 2014
Ausencias.
Iba caminando, juntando algunos pedazos, usando sonrisas, festejos, melodías y algunos fragmentos escritos como pegamento para unificar algunos resquicios de mi alma. Y en el camino a lo que quedaba de mí, me tropecé con un ser humano roto. Era lo que quedaba de aquella lejana ruptura. Los restos de una vida esplendorosa que de pronto y sin darse cuenta, se derrumbó. Su piel era la más suave que me atreví a acariciar, pero su alma estaba agrietada, inundada en cráteres. Era muy difícil habitarlo sin caer en sus pozos mal tapados. A pesar de eso, entré en sus fozas. Dejé que sus abismos me asorbieran, que sus deseos me perforaran.
Sobre lo eterno.
Siempre: lo que dura la vida. Hasta que la muerte te despoje de tu esencia. Hasta que dejes de tener nombre, domicilio, algunos números que te identifiquen (DNI, matrícula, etc) y empieces a ser un muerto, un cuerpo al que arrojar a la tierra, al fuego o incluso al agua -y, con suerte, un recuerdo que habite en la memoria de algún ser humano de la multitud. La eternidad no conoce el universo porque es finita y se disuelve con el fin de la vida terrestre.
martes, 24 de diciembre de 2013
Fragmentos quignardianos.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Calambres.
Beberte de a sorbos.
Vaciarte de a gotas.
Introyectar tu contenido.
Sumergirme en tus mares.
Y abrazar cada uno de tus suspiros.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Lo lindo de la vida.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Barcos de papel.
Colisionar.
Pero, ¿con qué fin describo el espacio de materia inanimada que nos rodeaba cuando en el instante en que sus abismales pupilas se posaron sobre mí todo mi entorno se esfumó repentinamente?
Entre todas las voces, entre todas las miradas, entre toda la multitud, él fue quien resaltó. Sus ojos me absorbieron, su sonrisa me encandiló, su voz me ensordeció. Y cuando chocamos hicimos una explosión que destruyó todo el derredor, haciéndolo desaparecer. Fue la tragedia más hermosa de aquella noche.
lunes, 9 de diciembre de 2013
jueves, 5 de diciembre de 2013
Aeropuertos.
Van y vienen los aviones. Van y vienen las personas. Van y vienen los minutos.
Mi vida es una sucesión de temporadas superpuestas, sin fin. Siempre espero. Siempre te espero.
Mi vida es como una ventana por la que mis ojos te ven aparecer, cada temporada.
Y entonces puedo empezar a sentirte con mis agujeros. Empiezo por mis pupilas, después con los poros de mi piel al abrazarte y por último por ese agujero que no se ve, que siempre está vacío pero a veces siente menos las ausencias.
Y te vas.
Y las pupilas se dilatan y se empapan.
Y los poros se enfrían.
Y mis abismos se abren y me tragan, me mastican y me escupen.
Y se desdibujan los minutos que pasé esperándote,
Y se dibuja otra temporada sobre la anterior.
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